“5. Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
6. de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.”
Hebreos 13:5-6
Es muy interesante seguir leyendo esta carta a los Hebreos y encontrarse con estos importantes consejos, como los que leemos hoy; en el versículo 5 nos enseña: “Sean vuestras costumbres sin avaricia”, o sea, Dios sabe que tenemos costumbres de ciertas cosas, o nos establecemos metas a alcanzar y son costumbres aprendidas en nuestra familia, o en nuestro entorno de vida, y obviamente no es malo asumir ciertas costumbres, ciertas formas de lograr objetivos, frente a lo cual la Biblia también se encarga de aconsejarnos al respecto, y en el versículo 5, de la lectura bíblica de hoy, encontramos la siguiente enseñanza: “Sean vuestras costumbres sin avaricia”, sin que se transformen en un objetivo desmedido que solo nos traerán malas consecuencias, pues la avaricia obsesiona y se pierde el sentido del balance de lo que es bueno y lo que no, por lo cual el versículo continúa diciéndonos: “contentos con lo que tenéis ahora”, de manera de no anhelar o desear lo que no necesitamos.
El versículo 5 termina recordándonos lo que Dios nos ha prometido una y otra vez: “No te desampararé, ni te dejaré”, por lo cual debemos de aprender a descansar en Él y en sus promesas de que estará siempre con nosotros, y de que “Él suplirá todo lo que nos falte” (Filipenses 4:19), por lo tanto no debemos ceder a la tentación de querer más de lo que ya tenemos, además, el versículo 6 nos ratifica que debemos confiar siempre solo en el Señor, “de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.
Pr. Herman Gajardo P.


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