“10. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”
Isaías 41:10
La Palabra profética por excelencia es Jesucristo, todo lo que las escrituras hablaban de Él, en el Antiguo Testamento, se cumplió a cabalidad, por lo cual decimos, y pregonamos que Él es la Palabra, Él es el Verbo, Él es acción, y si Él es la Palabra, todo lo que predicamos es acerca de Él, pues Él es la razón de la existencia de las escrituras, y todas las escrituras habían de Él, desde el primer versículo, hasta el último, mencionan o se refieren a Cristo.
El versículo que hoy leemos, y que fue escrito por el profeta Isaías, e inspirado por el Espíritu Santo, contiene una tremenda promesa de bendición: “No temas, porque yo estoy contigo”, para que no olvidemos que Dios está con nosotros, para que el temor se aleje de nosotros, Jesús mismo ratificó esta promesa, al decir: “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20), así que, esta promesa se cumplirá.
Luego agrega: “no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo”, cuando vengan esas frustraciones, esas ganas de no seguir adelante, aquí el Señor mismo nos habla, y nos anima a seguir, a no desmayar, porque nuestras fuerzas, aquellas que necesitamos, vienen de Él. Después dice: “siempre te ayudaré”, así tajantemente, sin lugar para dudas, Él siempre nos ayudará. Y el versículo termina diciendo: “siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”, amén..!! Nuestro sustento viene de Él, de nadie más, pues Él es nuestra justicia. Bendito Señor..!!
Pr. Herman Gajardo P.


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