“13. ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos;
14. cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
15. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
Santiago 4:13-15
La autosuficiencia es un mal que aqueja a muchas personas, incluso a algunos les gusta ser así, pues aducen que ellos no dependen de nadie, y todo lo que han logrado en su vida lo agradecen a su personal esfuerzo y a sus habilidades para lograr metas que se han autoimpuesto, y por ende, hasta sobrevaloran sus capacidades. Para muchos también son un ejemplo a seguir, pues consideran bueno el hecho de no necesitar de nadie, pero todo eso abre puertas para el orgullo y el menoscabo hacia quienes no piensan igual.
Los versículos, del párrafo bíblico que leemos hoy, nos enseñan a no tomar decisiones sin consultarlo primero con Dios, pues se nos hace ver que el mañana no nos pertenece, ante lo cual no tenemos ninguna seguridad si mañana viviremos y lograremos lo que nos hemos propuesto. Por lo tanto, debemos entender y asumir que necesitamos de Dios para alcanzar lo que nos hemos propuesto hacer, siempre y cuando Él así lo quiera, pues Dios es Soberano, y su Palabra nos enseña que: “Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”(Filipenses 2:13), por lo cual, deberíamos decir: “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello”. Amén.
Pr. Herman Gajardo P.


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