“13. Si tú dispusieres tu corazón, Y extendieres a él tus manos;

14. Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, Y no consintieres que more en tu casa la injusticia,

15. Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, Y serás fuerte, y nada temerás;”

Job 11:13-15

Estos versículos que leemos hoy, los escribió Job, si, aquel mismo Job que lo había perdido todo, su familia, sus posesiones, e incluso una sarna maligna le atacó en todo su cuerpo, pero a pesar de todo eso, Job siguió esperando en Dios, y nunca  perdió su confianza en Él, por lo mismo, en su integridad, y en medio de toda su estresante angustia, en el versículo 14, él escribe estas palabras: “Si tú dispusieres tu corazón, Y extendieres a él tus manos”, o sea, en medio de sus dificultades, Job nos comparte su verdadero sentir, para que no dejemos de confiar en Dios, y nos comprometamos de corazón a esperar en el Señor.

En el versículo 14, nos insta a sacar toda iniquidad de nosotros y a no consentir la injusticia. Luego, en el versículo 15, nos enseña las consecuencias a experimentar en nuestra vida si lo hacemos: “Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, Y serás fuerte, y nada temerás”, Amén..!!, que determinemos disponer nuestro corazón en Dios, y que busquemos su socorro en tiempos de auxilio, pues solo de esa manera tendremos su fortaleza y nada podrá amedrentarnos.

Pr. Herman Gajardo P.