“9. y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;”

Filipenses 3:9

Que maravilloso es leer este versículo de hoy, pues nos hace adentrarnos en una profundidad digna de prestar mucha atención, aquí el apóstol Pablo nos comparte lo que fue para él la asombrosa conversión experimentada en su vida, pues considerando toda la ebullición que había en su mente, en relación a todo lo aprendido versus la perfecta revelación que ahora estaba asimilando, todo esto lo capacitaba con creces para compartirnos sus apreciaciones. Lo primero que encontramos, al inicio del versículo, es: “y ser hallado en él”, o sea, si entendemos que todos somos partes del cuerpo de Cristo, entonces debemos procurar que efectivamente seamos hallados en Cristo. Luego dice: “no teniendo mi propia justicia, que es por la ley”, con esto nos da a conocer que él tuvo que cambiar de raíz los conceptos aprendidos basándose en la ley.

Después, en el versículo escribe: “sino la que es por la fe de Cristo”, con esto nos aclara lo que ahora entiende y que es verdadero, pues efectivamente, nuestra justicia es por la fe de Cristo. En la última frase de la lectura de este versículo, Pablo enfatiza: “la justicia que es de Dios por la fe”, Bendita aclaración, pues hoy todos entendemos que Jesús es nuestra justificación. Tremendo… Maravilloso.

Pr. Herman Gajardo P.