“12. Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas;

13. y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

14. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”

Hebreos 12:12-14

Después de entender que: “ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados”, como nos enseña su Palabra en Hebreos 12:11, los versículos que leemos hoy nos hablan específicamente de lo que tenemos que hacer, para enfrentar y salir airosos en estos tiempos que estamos viviendo: “levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies”, en otras palabras, el énfasis del Espíritu Santo, que inspiró al escritor de esta carta, es animarnos a “fortalecernos en el Señor y en el poder de su fuerza”, por lo cual nos dice que no nos desmoralicemos, que retomemos nuestro enfoque en Dios, que reactivemos nuestros pasos en pos del “supremo llamamiento”, y que volvamos a “hacer sendas derechas”, basándonos en principios bíblicos, los cuales nunca pasarán de moda, pues la Palabra de Dios “permanece para siempre”.

Todos estos consejos son para animar a quienes se han olvidado o estancado en su caminar en el evangelio, por lo cual nos dice que: “lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”, que sean restaurados, sanados anímicamente, de manera que vuelvan a sentirse cobijados y amados en los brazos del Padre celestial. Y el versículo 14, es un sabio y muy importante consejo: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. Es un mandato, no es una sugerencia. Ayúdenos el Señor a caminar siempre por el camino recto. Jesús es el camino.

Pr. Herman Gajardo P.