“15. sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;”
1 Pedro 1:15
Qué tremendas y tajantes son estas palabras que escribe el apóstol Pedro en este versículo que leemos hoy, pues es un enfático llamado a vivir en santidad. El versículo comienza diciéndonos: “sino, como aquel que os llamó es santo”, Dios es santo, tres veces santo, nos enseña su Palabra, Moisés escribió: “Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo” (Levítico 11:44). Dios se presentó a su mismo como santo. David escribió; “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; Temed delante de él, toda la tierra” (Salmo 96:9), pues al entender que Dios es santo la alabanza y la adoración también deben ser santas, así como las ofrendas y los utensilios del Templo (Esdras 8:28).
Luego, el versículo continúa diciéndonos: “sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir”, y esto, es una orden, no es una sugerencia, de manera que se nos note que ahora, que estamos en Cristo, nuestra vida es diferente, pues Dios nos ha santificado. Moisés, al respecto escribió: “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico” (Levítico 20:7-8). Jesús, con su muerte en la cruz, derramó su preciosa sangre para limpiarnos y lavarnos de toda maldad, y nos rescató de la maldición del pecado. Su santidad ahora nos envuelve, y sin santidad nadie verá a Dios (Hebreos 12:14).
Pr. Herman Gajardo P.


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