“12. Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.
13. Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.”
Colosenses 4:12-13
El apóstol Pablo tenía también otros discípulos colaboradores, que trabajaban con él en la difusión del evangelio de Salvación, y a pesar de él estar preso, esos hermanos seguían llevando las buenas nuevas y obviamente obedecían las instrucciones de Pablo al respecto. En el versículo 12, nombra a Epafras, y lo presenta como un “siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones”, Epafras era un hombre de oración, constante, aguerrido, esforzado, y muy necesario y útil en la labor ministerial de Pablo. El versículo agrega la razón de la oración por ellos: “para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere”, y esos motivos son los que debemos tener nosotros en cuenta en nuestras oraciones, pues eso es lo fundamental y necesario, debido a que muchas veces nosotros oramos por las necesidades físicas de los demás, por sustento, por la economía, las finanzas, y dejamos de lado lo importante que Pablo aquí nos enseña.
En el versículo 13, Pablo sigue hablando de Epafras, y lo hace con mucha alegría, diciendo: “Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis”, elogiando su interés y empatía por todos ellos. En este tiempo que nos ha tocado vivir a nosotros, Dios nos envíe Epafras, Justos y Marcos, para ayudarnos a alcanzar a tantos que necesitan conocer a Jesús.
Pr. Herman Gajardo P.


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