“1. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

2. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

4. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.”

Colosenses 3:1-4

Muchas veces las duras circunstancias adversas nos hacen bajar los brazos, y no atinamos a enfrentar las desazones de nuestra existencia, y pensamos que no podremos seguir adelante. Lamentablemente las dificultades, la mayoría de las veces, nos impiden razonar y quedamos expuestos a tomar malas decisiones debido a la angustia que nos aqueja.

Pero toda esa incertidumbre se desvanece cuando estamos en Cristo y entendemos lo que debemos hacer. El versículo 1, que leímos, nos enseña que busquemos las cosas de arriba, dónde está Jesucristo, sentado a la diestra del Padre. Y ese es el meollo de todo asunto complicado que podamos estar experimentando: buscar siempre una respuesta, un consejo, una solución, orando al Padre en el Nombre de Jesús.

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”, nos enfatiza el versículo 2, y creo que es la respuesta bíblica a toda adversidad, sin olvidar que Jesús mismo nos dijo: “en el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”, tremenda respuesta de amor y consuelo. Maravilloso Salvador, solo tú eres la respuesta que necesitamos.

Pr. Herman Gajardo P.