“4. Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!”

Filipenses 4:4

Qué maravilloso es leer este versículo una y otra vez, pues es difícil imaginar al apóstol Pablo animando a los creyentes, no solo de la Iglesia en Filipos, sino también a cada uno de nosotros, pues él, según las precarias condiciones de una persona encarcelada, no estaba en las condiciones propicias para animar a otros, sino todo lo contrario, pero Pablo ya había superado el vivir en esas situaciones, para él, eso no tenía ninguna connotación negativa, él había aprendido a que no importando las condiciones ni las circunstancias, él tenía que aprovechar cada momento para cumplir el ministerio al cual Dios lo había comisionado, por lo cual él nunca perdió el enfoque de su misión, que era el que muchos se convirtieran al Señor y aprendieran a seguir adelante no importando las situaciones adversas.

En el versículo que leemos hoy, dice: “Regocijaos en el Señor siempre”, o sea, no importa la situación que nos encontremos, si sanos o enfermos, si presos o libres, si angustiados, si avergonzados, no importa, alégrense en el Señor siempre..!!, aprendan a vivir en el gozo del Señor, pues eso nos dará la fuerza que necesitamos para proseguir..!!. Luego, el versículo termina con una frase que nos reitera su punto de vista: “Otra vez digo: ¡Regocijaos!”, si te persiguen, si no son amables contigo, si te postergan en todo, si se mofan de ti, si las leyes son contrarias y te afectan, ¡Regocijaos!, ¡Regocijaos!, Dios sigue en control de todo, y nuestra vida está en sus manos..!!

Pr. Herman Gajardo P.