“5. Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.”

Colosenses 4:5

En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pablo nos enseña a no perder el tiempo en nimiedades, o sea, a no ocuparnos de cosas que no tienen importancia, sobre todo si tenemos un trabajo que cumplir, y nos queda poco tiempo, antes que venga el Señor a buscar a su Iglesia, según estadísticas el porcentaje de cristianos en el mundo no supera el 10%, y eso quiere decir que necesitamos apresurarnos para ir a predicar el evangelio a tantas personas que no lo conocen, incluso hay países que jamás en su vida han oído hablar de Jesús, pues la difusión del evangelio está totalmente prohibido, aún así, con trabas y problemas, nuestro deber es predicar el evangelio de Salvación, para que todo aquel que crea tenga vida eterna (Juan 3:16). No podemos darnos el lujo de perder nuestro tiempo en otras cosas, pues el enemigo nos pone cada día alternativas de vida que nos llevan a alejarnos de Dios, y mucha gente muere diariamente sin conocer a Jesús nuestro Salvador.

El versículo de hoy nos dice: “Andad sabiamente para con los de afuera”, de manera que nuestro actuar sea en base a lo aprendido en su Palabra, y si nuestro fundamento de vida es Cristo, entonces la sabiduría de Dios se verá reflejad en nosotros, de manera de ser ejemplos, o referentes a imitar por aquellos que viven sin ninguna esperanza, y andan desalentados, en soledad, agobiados por las circunstancias adversas, y tratan infructuosamente de encontrar paz para sus vidas, pero nosotros ya conocemos al Príncipe de Paz, que es Jesucristo, y debemos darlo a conocer sin más pérdida de tiempo.

Pr. Herman Gajardo P.