“19. Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata.”

Hechos 19:19

La predicación del evangelio de Jesucristo trajo luz en medio de la oscuridad reinante, tanto así que muchos que practicaban herejías y cosas abominables delante de Dios, fueron alumbrados, y se dieron cuenta del mal que estaban haciendo. El profeta Isaías, un día escribió: “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos” (Isaías 9:2), y esta profecía se cumplió con la llegada de Jesús y su manifestación como nuestro Señor y Salvador. En el versículo que leemos hoy, dice: “…muchos de los que habían practicado la magia…”, quizás no fueron todos, pero los que sí fueron alumbrados, ellos asumieron su condición y mostraron su arrepentimiento.

Luego, el versículo dice que: “trajeron los libros y los quemaron delante de todos”, ellos se deshicieron de lo que no estaba bien delante de Dios, pues Él es Santo, y ninguna cosa contaminada puede formar parte de nosotros ahora que estamos en Él. El costo monetario de los libros destruidos fue alto, pero nada se compara al precio que pagó Jesús por darnos Salvación y Vida Eterna. No le demos valor a las cosas de este mundo, las cuales Dios aborrece. “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:16).

Pr. Herman Gajardo P.