“8. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
9. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
10. y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”
Colosenses 2:8-10
Dios una vez más, a través de esta Palabra, nos pone en alerta en relación a tantas filosofías vanas y engaños del enemigo, que a través de múltiples sutilezas nos trata de separar de Cristo y quiere que aceptemos sus triquiñuelas y dejemos de lado los principios bíblicos y acatemos lo que el mundo, la sociedad, el modernismo, nos quiere imponer.
Existe un dicho alemán que dice: “si en una mesa hay diez personas y uno de ellos es Nazi, y los nueve restantes respetan sus ideales, entonces en esa mesa hay 10 Nazis”... eso era para crear conciencia entre la gente para apoyar la ideología Nazi. Pero entre nosotros los cristianos si respetamos las filosofías del mundo y no decimos nada entonces claramente hemos dejado de lado nuestros ideales cristianos. Quizás por eso David escribió en el Salmo 1: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni en silla de escarnecedores se ha sentado”.
En la persona de Jesucristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”, por lo cual, al estar llenos de Cristo, nuestro yo deja de existir, y nuestro corazón y nuestra mente quedan sujetas a su voluntad, y eso es lo que necesitamos entender, que lo mejor para nuestra vida es tener a Jesucristo, pues en Él y sólo en Él estaremos completos.
Pr. Herman Gajardo P.


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