“3. Éste vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio.
4. Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios.”
Hechos 10:3-4
Cornelio era un centurión Romano, que era piadoso y temeroso de Dios junto a toda su familia. En el versículo 3 leemos: “Éste vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio”. Este hombre hacía muchas limosnas, y oraba a Dios siempre, pero fíjese usted, que no basta con orar y hacer limosnas, ayudar a los necesitados y vivir una vida piadosa, pues Cornelio, y muchas personas hoy, son temerosos de Dios y hacen misericordia con los necesitados, pero todos necesitamos tener un encuentro con Dios para estar completos y en el propósito de Dios, todos tendemos a hacer lo que a nosotros nos parece bien, pero Dios tiene planes mucho mas sublimes que nuestros pensamientos, y que nuestras buenas intenciones. Dios quiere tener el control de nuestra vida y usarnos para ser referentes de su gloria.
En el versículo 4 leemos: “Él, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios”. Es interesante notar que nada pasa desapercibido para el Señor, pues Él está al tanto de todo lo que hacemos, lo cual debe ser siempre como para agradar a Dios con nuestro proceder, y llegará un momento en que el Señor nos impactará con su Presencia, de manera que, al igual que Cornelio, preguntaremos “¿Qué es, Señor?”, y ese será el inicio de la manifestación del Espíritu Santo en nosotros, y recibiremos poder, y compartiremos su evangelio, y muchos podrán ser salvos, al transformarnos en cauces de bendición en sus manos.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.