
“3. Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro,
4. y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella.
5. Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.”
Zacarías 2:3-5
Es muy interesante leer esta Palabra, pues de inmediato nuestro espíritu se inquieta porque algo importante Dios quiere revelarnos. Es como si el Señor nos dijera “léelo de nuevo”, “fíjate bien”, “abre tus ojos”, “abre tus oídos”, “presta atención”. Es como tratar de entender lo que el Espíritu le dice a la Iglesia hoy.
Uno de los ángeles mencionados tenía que medir el largo y el ancho de la ciudad. Esta ciudad es Jerusalén. Según lo que leemos en Apocalipsis, la ciudad de Jerusalén representa a la Iglesia. O sea a nosotros, a los que hemos creído en el Señor y hemos sido salvos. Y claramente dice que “sin muros será habitada Jerusalén”. Interesante. Sin muros. Sin límites. Sin medidas. Solo aclara que será a causa de la multitud de personas en ella. Multitud de ganado, o sea multitud de posesiones, eso deja entrever prosperidad, tranquilidad, alegría de vivir, sin preocupaciones.
Y Dios mismo será para nosotros por muro. Por muro de fuego. Protección total. Nada nos podrá tocar ni hacer daño. Ningún mal podrá venir en contra de nosotros. Podremos estar seguros en Él. Y termina el párrafo leído que Dios, “para gloria, estará en medio de ella”. Creo que es una clara visión de lo que somos como Iglesia del Señor. Innumerables. En algunos países siendo perseguida, pero vigente. Atacada mundialmente por leyes y conceptos humanistas y un avance de movimientos aberrantes y anti bíblicos.
Pero Jesús mismo declaró acerca de la Iglesia que “las puertas del Hades no prevalecerán contra ella..!!” Así que no temo a todo lo que se levante contra nosotros, pues Dios mismo está entre nosotros y Él es nuestra protección.
Únete a la Iglesia, si antes participabas entonces Vuelve, ven a la protección de Dios para tu vida y tu familia.
Pr. Herman Gajardo P.


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