“12. Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio,

13. de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás.”

Filipenses 1:12-13

Para que el evangelio se extienda, debemos ser persistentes, constantes, continuos, incesantes, ininterrumpidos, que nada ni nadie nos detenga, nuestra vida cobró sentido al conocer a Jesús, y nada es más importante que hacer su voluntad, de manera que muchos se arrepientan de sus malos caminos, y crean en Jesucristo, y sean salvos. En el versículo 12, que leemos hoy, el apóstol Pablo nos aclara que nada nos ocurre por casualidad, ni nada escapa a la voluntad de Dios, de manera de que nosotros cumplamos con nuestro ministerio, y dice: “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio”, o sea, Pablo nos enseña que nuestra vida está en manos del Señor y todo redunda para su propósito.

Luego, en el versículo 13 nos dice: “de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás”, Tremendo..!!, qué interesante es aprender que, lo que a nosotros nos parece contrario, complicado, difícil de enfrentar, son simplemente situaciones que Dios permite que experimentemos para ser referentes de su gloria, pues en todo, siempre el Señor debe ser glorificado, solo Él es capaz de transformar lo imposible en posible, con la finalidad de que el evangelio de salvación sea predicado .

Pr. Herman Gajardo P.