“5. y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;”
2 Pedro 2:5
Considerando los geniales atributos de Dios (que todos necesitamos conocer), los cuales son de su exclusiva pertenencia y naturaleza divina, en este versículo que leemos hoy, el apóstol Pedro nos ilustra acerca de aquellos que perecieron en el diluvio en tiempos de Noé, en que Dios les dio la oportunidad de salvarse a todos los que creyeran en la predicación de Noé, pero no creyeron, ni siquiera aquellos que posiblemente hasta trabajaron en la construcción del arca, pero su obstinación y desobediencia les trajo nefastas consecuencias. El versículo dice: “y si no perdonó al mundo antiguo”, o sea, se cumple aquella palabra: “el que creyere será salvo, más el que no creyere será condenado” (Marcos 16:16), por lo tanto, se trata de la aplicación de la justicia de un Dios justo.
Luego, el versículo dice: “sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos”, Noé se salvó, junto a su familia, porque creyó a la Palabra recibida de Dios, y obedeció el mandato de pregonar, predicar, compartir la buena noticia de que se podían salvar si creían y subieran al arca. Hoy, hay muchos que oyen a los predicadores del evangelio, a los pregoneros de justicia, pero al igual que en los días de Noé, no quieren aceptar las buenas noticias del evangelio de salvación, y si no creen, irremediablemente serán condenados, “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo…
Pr. Herman Gajardo P.



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