“ 27. No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo.
28. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré, Cuando tienes contigo qué darle.
29. No intentes mal contra tu prójimo Que habita confiado junto a ti.
30. No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio.
31. No envidies al hombre injusto, Ni escojas ninguno de sus caminos.
32. Porque Jehová abomina al perverso; Mas su comunión íntima es con los justos.”
Proverbios 3:27-32
Estamos viviendo días en que tenemos que tomar decisiones que demuestren quienes somos en Cristo. Determinaciones que vayan en ayuda a quienes lo necesitan, y no me refiero solamente a necesidades básicas de alimentación o vestuario, sino también en el aspecto emocional que está afectando fuertemente a muchos en estos días. Quizás debido al encierro, por causa de las cuarentenas, la falta de estar juntos como familia, el no poder trabajar, y tantas dificultades que estamos experimentando.
La Biblia establece que los mandamientos más importantes a poner en práctica son, amar a Dios y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y en eso va implícito el hacer el bien a quienes lo necesitan, aunque también la Palabra establece que primeramente debemos ayudar a la familia de la fe, esto es a los hermanos de nuestra congregación y a quienes sirven al Señor.
En todo caso, mientras dependa de nosotros, debemos estar bien con todos y no desmayar en procurar y hacer el bien, que a su tiempo segaremos si no desmayamos. No debemos envidiar las riquezas del injusto, pues el Señor abomina al perverso nos dicen los versículos que leímos hoy, y termina diciendo que Dios está siempre con los que son justos. Que el el Señor nos ayude a hacer el bien, y a estar dispuestos a practicar su amor.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.