“2. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.”

Colosenses 3:2-3

En estos versículos, que leemos hoy, el apóstol Pablo nos reitera que debemos esperar siempre en el Señor, pues en medio de nuestras necesidades, en medio de nuestro agobio, de nuestra incertidumbre, de nuestras frustraciones, de nuestra tristeza por sueños incumplidos, en medio de lo infructífero de nuestros esfuerzos por tratar de llegar a cumplir objetivos y metas que nos hemos propuesto, ya sea en lo personal, familiar, laboral o estudiantil, pero aquí vemos que la Palabra del Señor, consciente de nuestras necesidades y anhelos, nos dice: “Poned la mira en las cosas de arriba”, pues de arriba viene la respuesta que usted y yo necesitamos, incluso hay un Salmista que nos enseña: “Alzaré mis ojos a los montes;¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra”, Amén…!!, pues el Creador de todo lo que existe, es el único que puede suplir todo lo que nos falte.

Luego, el versículo 2, termina agregando: “no en las de la tierra”, pues aquí, en la tierra, no está la respuesta, aquí en la tierra no encontraremos la solución que necesitamos. Nuestra esperanza sólo está en el Señor. El versículo 3, no enseña la razón del porqué es así, pues existe un fundamento sólido para declararlo, y es: “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”, Gloria a Dios…!!, si Jesús murió por nosotros, luego todos nosotros “somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”, Amén…!! Nuestra vida está en Él, y depende de Él, ya no vivimos nosotros, es Él que vive en nosotros..!!.

Pr. Herman Gajardo P.