“27. ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.
28. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.
29. Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!”
Hechos 26:27-29
El capítulo 26 del libro de los Hechos, Pablo narra nuevamente la su conversión al evangelio de Jesucristo, esta vez ante el Rey Agripa que, había visitado a Festo en Cesarea, y quería escuchar a Pablo. Aprovechando la ocasión, Pablo expone con mucha autoridad y certeza, las razones de su conversión, y explica al Rey Agripa los pormenores de cómo sucedió y cómo el Señor Jesús se le apareció y lo comisionó para predicar su evangelio. En los versículos que leemos hoy, Pablo, al final de su exposición, le dice al Rey: “ ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano”, Gloria a Dios..!, pues la vehemencia que usaba Pablo para explicar que Jesús era el Cristo, era respaldado por la unción del Espíritu Santo que estaba en él.
En el versículo 29, leemos la respuesta de Pablo: “¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!”, y esta respuesta de Pablo, hoy son nuestras palabras, pues el mismo evangelio de salvación que compartía Pablo, es el mismo evangelio que predicamos nosotros cada día, para que conozcan a Jesucristo, el autor de eterna salvación.
Pr. Herman Gajardo P.


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