“4. Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!

5. Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.

6. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

7. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Filipenses 4:4-7

En medio de un tiempo difícil, debido a la pandemia que llegó y nos obligó a tomar medidas de precaución y protección de nuestra salud como nunca lo imaginamos, queremos replantear nuestro compromiso con lo que nos enseñan las sagradas escrituras, las cuales nos capacitan para enfrentar tiempos malos y complicados, con una actitud de fe y esperanza en el Señor, que nos llena de paz, de gozo y animosidad.

Debido a esta perspectiva que Dios nos enseña, para ver el día a día de una forma totalmente diferente a cómo lo enfrentan quienes aún no han conocido a Dios. En el versículo 4, la Palabra nos anima a regocijarnos, no importando nuestra condición o prueba que estemos experimentando, luego el versículo 5 nos insta a mostrar gentileza, de manera de ser referentes, y después, en el 6, nos dice que “por nada estemos afanosos”... por nada... y que nuestras peticiones sean conocidas por Dios, con toda oración y ruego.

Finalmente, en el versículo 7, nos enseña y nos ratifica que la paz del Señor, que sobrepasa todo entendimiento, guardará nuestros corazones y nuestros pensamientos, en Cristo Jesús. Esto que nos recuerda hoy el Señor, es puntualmente lo que necesitamos escuchar, pues esto trae paz a nuestra alicaída situación de vida, y nos hace levantar nuestra cabeza y estar tranquilos.

Pr. Herman Gajardo P.