“6. Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.”
Salmo 33:6
Es muy interesante y profundo lo que David aquí escribe, pues a primera instancia deducimos que David está honrando a Dios y reconociendo su grandeza escribe poéticamente de Él, pero, como muchos de sus escritos, David inspirado por el Espíritu Santo, está profetizando acerca de Jesucristo; por ejemplo, en Génesis 1:1 leemos: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”, y “en el principio” aquí no se trata de un inicio, pues Dios es eterno, sino de Jesús, quien declaró de sí mismo: “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8), entonces Jesús es “el principio”. En el versículo que leemos hoy dice: “Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos”, y Jesús es la “Palabra”, o “el Verbo”; el apóstol Juan lo explica así: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”, Dios emite la Palabra, y las cosas son hechas. El apóstol Pablo aclara mejor aún nuestra comprensión, al escribir: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”, Amén..!!, Gloria a Dios..!!.
Con esto ratificamos, una vez más, que todas las escrituras hablan de Jesús, tal como Él lo dijo (Juan 5:39), y David fue un instrumento dócil en las manos de Dios, por lo cual, en su tiempo, él estuvo dispuesto a vivir y experimentar diferentes situaciones de vida, que son un ejemplo para nosotros en este tiempo que nos ha tocado vivir, y también podemos decir que solo Él: “Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre” (Salmo 23:3), Bendito sea nuestro gran Dios.
Pr. Herman Gajardo P.


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