“6. en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
7. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.”
Filipenses 3:6-7
En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pablo continúa hablando acerca de las cosas que él logró y de las cuales podría jactarse, pero explica que estas cosas para él son solo confiar en la carne, y que al conocer a Cristo, pierden totalmente su valor. En el versículo 6, Pablo escribe: “en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible”, o sea, él reitera que a juicio de muchos, son cosas en apariencia muy loables, pues dada su condición de religioso y respetuoso de la ley escrita, todo lo que hacía, era parte de su responsabilidad, pero todo cambió cuando Jesús le salió al encuentro, cuando él iba camino a Damasco para apresar y encarcelar a los cristianos.
Luego, en el versículo 7, Pablo escribe: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo”, o sea, Pablo reconoce que lo que él pensaba que era bueno y digno de reconocimiento, la realidad era muy distinta, pues solo conocía a Dios de oídas, al igual que Job (Job 42:5), y ahora declara todo lo hecho “como pérdida por amor de Cristo”. Bendito Dios que abrió nuestros ojos, y nos sacó de las tinieblas, y nos trajo a su luz admirable (1 Pedro 2:9).
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.