“4. Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,
5. vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.”
1 Pedro 2:4-5
En estos versículos que leemos hoy aprendemos que debemos acercarnos a Jesús, quien es nuestra “piedra viva”, y el apóstol Pedro explica que fue una piedra desechada por los hombres, pues no creyeron en su mensaje, no obedecieron a sus indicaciones, especialmente los fariseos que eran los que enseñaban las escrituras al pueblo, ellos no creyeron que Jesús era el Cristo, el Mesías profetizado en las escrituras, y Pedro dice al respecto: “desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa”, obviamente, la visitación de la persona de Jesucristo era lo más grande y trascendental que le pudo ocurrir a la humanidad, pero fue desechado.
Luego en el versículo 5 nos insta a que, nosotros como piedras vivas que somos, “sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo”, Amén..!! Gloria a Dios..!! Qué maravilloso privilegio tenemos..!!, usted y yo, que hemos creído en el Evangelio de Jesucristo, somos parte de este edificio, su Iglesia, su cuerpo, y como tales, nuestra responsabilidad es ofrecer sacrificios espirituales de alabanza y adoración, que sean aceptables al Padre, “por medio de su hijo Jesucristo”, por lo cual, nosotros debemos reflejar a Jesús en nuestras vidas, debemos ser un testimonio fiel y veraz de su victoria, y que no sólo la gente vea a Jesús en nosotros, sino que Dios mismo lo vea y se agrade, y seamos partícipes de todas sus promesas y bendiciones.
Pr. Herman Gajardo P.


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