“16. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

17. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.”

Santiago 3:16-17

La perturbación, según el diccionario, es una alteración o trastorno de las facultades mentales, y en el versículo 16, de la lectura bíblica que leemos hoy, lo indica como una consecuencia de un ambiente donde hay celos y contención, de manera que podemos entender, que si estamos viviendo o experimentando celos por no lograr lo que otros logran, esto nos hace refrenar nuestros sentimientos, y callamos, y nos contenemos ante esos impulsos, pero obviamente, el resultado de estas situaciones nos llevan a sufrir tristes consecuencias, como quedar perturbados, y abre puertas para un cúmulo de obras perversas, que difícilmente podremos controlar. Es interesante ver aquí de qué manera Dios nos conoce, y en su gran amor y misericordia, nos enseña a que procuremos el evitar ciertas situaciones que no nos hacen bien, y que el enemigo usa como armas para destruirnos.

“Pero la sabiduría que es de lo alto”, comienza diciéndonos el versículo 17, enseñándonos de inmediato que la sabiduría de Dios, aquella que viene de lo alto, es la que debemos buscar, aprender y emplear, pues “es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”, Tremendo..!! Glorioso..!! Maravilloso..!! Dios siempre es la respuesta a todas nuestras necesidades y también es la fortaleza de todas nuestras debilidades y falencias. Dios, Dios mío eres tú.


Pr. Herman Gajardo P.