“12. Pero siendo Galión procónsul de Acaya, los judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y le llevaron al tribunal,

13. diciendo: Éste persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley.”

Hechos 18:12-13

Si usted, querido lector, se fija bien, los judíos de ese entonces, una vez más, y “de común acuerdo”, o sea, todos estaban confabulados en la misma acusación, se levantaron contra el apóstol Pablo, y lo llevaron al tribunal para ser juzgado, y la acusación era: “Éste persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley”, en otras palabras, buscaban algún resquicio legal para acallar a Pablo y evitar que siguiera predicando el evangelio de Jesucristo. Para esto consideraron que, si Pablo predicaba de Jesús y lo presentaba como el Señor, eso era una causal para acusarlo de sedición, al no reconocer la soberanía del César, el cual era considerado como el Señor para los Romanos, y nadie podía ser considerado igual o superior que el César.

Lamentablemente, esta misma situación se sigue repitiendo en estos días que nos ha tocado vivir, pues últimamente se han levantado grupos que quieren ser aceptados e incluidos en la sociedad actual, y además que sean reconocidos y respetados legalmente por todos los gobiernos, incluso a nivel mundial, aún sabiendo que su propuesta es inmoral, pero el libertinaje actual lo permite, yéndose totalmente en contra de las enseñanzas bíblicas que prohíben tales conductas, por lo cual buscan resquicios legales para multar y encarcelar a los cristianos que predican el evangelio de Jesucristo.

Pr. Herman Gajardo P.