“10. Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús.”
Hechos 19:10
Una de las cosas que sobresalen en el ministerio del apóstol Pablo, es la perseverancia, pues desde el día de su encuentro con Jesús, cuando iba camino a Damasco, de inmediato quería ir a compartir con todos la revelación que había recibido, de que Jesús era el Cristo (Hechos 9:20), y trataba de convencer a los judíos de ello, incluso fue hasta Jerusalén para conocer a los apóstoles, y compartirles a ellos lo que había experimentado, pero como muchos aún dudaban de su conversión, Bernabé lo lleva a Tarso y lo deja allí. Pero Pablo no se quedó quieto, comienza a estudiar más profundamente las Sagradas Escrituras, a orar y ayunar, hasta el día en que el Espíritu Santo le habla a la Iglesia y les ordena apartar a Pablo para el ministerio (Hechos 13:2).
El perseverar es una cualidad que a Dios le agrada ver en nosotros, de hecho hay un versículo que dice: “el que persevere hasta el fin, este será salvo” (Mateo 10:22). En el versículo que leemos hoy dice de Pablo textualmente: “Así continuó por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús”, si nos fijamos bien dice que se quedó ¡¡hasta que todos los que habitaban allí oyeran la Palabra del Señor..!!, por lo tanto, perseverar es la clave aquí, no nos cansemos, no nos desanimemos, sigamos adelante, aún hay muchos familiares, amigos y vecinos que necesitan oír acerca de Jesucristo, y Dios te apartó a ti para que les hables.
Pr. Herman Gajardo P.


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