“2. Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;”
Colosenses 4:2
El ser perseverante es una cualidad que todos debemos cultivar, pues para alcanzar nuestros sueños, nuestras metas, nuestros objetivos, de cualquier índole, ya sea laboral, estudiantil, o sentimental, la perseverancia nos lleva a lograr lo que nos hemos propuesto. Por el contrario, si no somos perseverantes no podremos alcanzar lo que queremos, lo que anhelamos y otro vendrá y nos arrebatará lo que nosotros descartemos por no perseverar. Las sagradas escrituras nos instan a ser perseverantes, “el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24:13), o sea, la Palabra nos guían a ser constantes, a mantenernos siempre firmes, a sin fluctuar seguir el camino trazado por Jesucristo con su vida. En el versículo de hoy, el consejo es: “Perseverad en la oración”, y esto pues la oración no debe faltar, en nuestro corazón, en nuestra mente, y en nuestra boca. Nunca te desanimes, persevera..!!
El versículo continúa diciéndonos: “velando en ella”, enfatizando aún más el concepto de perseverar, pues “velad” tiene que ver con mantenerse despierto, estar atento, estar listo, estar alerta, vigilando, Amén..!!, de manera que nuestra oración debe mantenerse siempre, tal como la Palabra nos enseña, o tal vez debiéramos decir que, la Palabra nos ordena: “orad sin cesar” (1 Tesalonicences 5:17). El versículo que leemos hoy, termina diciéndonos: “con acción de gracias”, enseñándonos lo que siempre debemos priorizar en nuestras oraciones: “agradecimiento”, el ser agradecidos, con todo lo que hemos recibido, con todo lo que tenemos la certeza, por fe, que Dios nos dará, pues nuestra confianza está en Él, y Dios conoce las peticiones de nuestro corazón (Salmo 37:4).
Pr. Herman Gajardo P.


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