“16. Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.”
Mateo 2:16
La conmoción causada por el nacimiento de Jesús, no pasó inadvertida para el enemigo de nuestras almas, pues la llegada de un Salvador frustraba los planes del príncipe de este mundo que sólo busca nuestra destrucción, y de inmediato despliega sus huestes de maldad para robarnos el gozo y nuestra esperanza de salvación. En el versículo que leemos hoy, nos podemos dar cuenta de los desalmados y brutales planes del enemigo, al usar a Herodes para que diera la descabellada orden de “matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores”. Quizás muchos piensan que esta situación solo ocurrió en esta ocasión, lo cual quedó registrado como algo histórico debido a la maldad reinante en esos tiempos, pero pensar así es un error, pues en la Biblia encontramos un caso similar cuando el faraón de Egipto ordenó matar a los niños, de los cuales se salvó Moisés, pero esta misma orden aún sigue latente en nuestros días, pues la tendencia de matar a los niños en estos días es legalmente autorizada por las leyes que permiten el aborto en la mayoría de los países, y es aceptada por la mayoría. Que terrible y lamentable.
Los cristianos de hoy debemos cuidarnos de la persecución en nuestra contra, debido a nuestra creencia y obediencia a lo establecido por Dios en su Palabra. Jesús mismo dijo un día: “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.” (Juan 15:20). Dios nos proteja.
Pr. Herman Gajardo P.


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