“10. Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.”
Judas 10
Es interesante ver cómo Judas Tadeo, en su carta nos enseña acerca de la lucha espiritual, la cual es normal batallar a diario en nuestras vidas para poder vencer a la carne. El apóstol Pablo escribió al respecto: “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.” (Romanos 8:6-8), estableciendo de esa manera cuál es nuestro frente de batalla, en otra parte de esa carta, Pablo dice: “Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.” (Romanos 7:21-23).
En el versículo que leemos hoy, dice: “Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales”, el pecado que mora en nosotros nos lleva a desobedecer la ley establecida por Dios, a rebelarse contra ella, e incluso a blasfemar de cosas que no conocemos, y aquellas que sí conocemos debido a nuestra naturaleza, el pecado termina por corromper con inmoralidades a quienes están esclavos de él, y les lleva a hacer cosas como animales irracionales… pero Jesús vino en nuestro rescate, y murió en la cruz para salvarnos del pecado, y darnos vida eterna… solo debes creer en Él, y serás salvo.
Pr. Herman Gajardo P.


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