“30. Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.
31. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
Juan 20:30-31
Los milagros y prodigios hechos por Jesús, fueron innumerables, pues aparte de aquellos relatos que encontramos escritos en los cuatro evangelios (de Mateo, Marcos, Lucas y de Juan), en el versículo 30 del párrafo bíblico que leemos hoy, enfatiza que Jesús hizo muchas otras señales prodigiosas, que no quedaron escritas, por lo cual deducimos que fueron innumerables, pero las que sí quedaron escritas, son para que usted y yo creamos que Jesús es el Cristo, el Mesías anunciado en las escrituras, el Hijo de Dios, Emanuel, Dios con nosotros.
El creer en Jesús es el énfasis del evangelio que predicamos, pues la persona de Jesús entre nosotros, no se puede solo considerar como un gran maestro, o alguien muy sabio que vivió hace dos mil años atrás, no, no es así, Jesús es mucho más que eso, y así lo hemos estado estudiando cada día, el creer en Jesús nos hace salvos de la maldición del pecado que había sobre nosotros, pero el no creer nos condena a morir eternamente, no se puede o no se debe pensar que puedan existir otras opciones para llegar a Dios, Jesús lo dijo, lo enseñó y lo demostró con su muerte y resurrección, solo Él pudo decir: “Yo Soy el Camino, y la Verdad, y la Vida, y nadie viene al Padre sino por mi”, así de claro, así de fácil… “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú, y toda tu casa”.
Pr. Herman Gajardo P.


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