“4. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.”

Colosenses 2:4

Las palabras persuasivas, son aquellas que se utilizan para convencer a alguien de algo, pero,  lamentablemente muchos utilizan esta forma de convencimiento para engañar a alguna persona o a un grupo de personas, utilizando argumentos sin fundamentos, y hasta incluyendo mentiras, con el fin de que con engaños, persuadan a la audiencia. En la Biblia encontramos, que se nos insta a que “A algunos que dudan, convencedlos” (Judas 1:22), pero se trata de convencerlos con base doctrinal, con respaldo bíblico, de manera que no haya vestigios de que sean persuadidos a creer bajo engaños y artilugios. Al respecto, en otra carta, el apóstol Pablo escribe: “que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores” (Tito 1:9-10).

En el versículo que leemos hoy, dice: “Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas”, o sea, usted y yo debemos estar preparados, firmes en nuestra fe, sin transar, arraigados en Cristo, no dejarse engañar por lo que el príncipe de este mundo ofrece, fortalezcámonos “en el Señor y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10). El enemigo anda “como león rugiente buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). No nos dejemos engañar por las artimañas del diablo: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:16-17). No se deje influenciar por el mundo, nuestra meta es Cristo.

Pr. Herman Gajardo P.