“29. Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,

30. teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.”

Filipenses 1:29-30

Al leer estos versículos de hoy, nos damos cuenta que las tribulaciones, problemas, persecuciones, es algo inherente a la vida del cristiano, y es totalmente opuesto a lo que muchas veces pensamos, que si venimos a Cristo todo será color de rosa, que saldremos de las deudas, que ya no habrá problemas, que estaremos siempre gozosos, que Dios proveerá para todo lo que necesitemos… si de veras pensamos así es que entonces necesitamos estudiar la Palabra o más bien, como nos enseñó Jesús, escudriñar las escrituras. El versículo 29, dice: “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo…”, fíjese que dice que es una “concesión”, y además “por causa de Cristo”, ¿qué cosa?, “no solo que creáis en Él”, y agrega: “sino también que padezcáis por él”, mmmm o sea el padecer por Cristo es parte de nuestro proceso, y es un privilegio..!! (Hechos 5:41), y eso, además produce gozo.

Luego, el versículo 30, dice: “teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí”, aquí el apóstol Pablo nos comparte que su proceso produjo en él muchos conflictos, pero que al entender el propósito de Dios en su vida, ningún sufrimiento lo podrá separar del amor de Cristo (Romanos 8:39). Hoy, podemos ver y oír acerca de las dificultades de seguir a Cristo, pero al tener una experiencia sobrenatural en la Presencia de Dios, todo cambia en nuestra vida, y ahora solo vivimos para Él.

Pr. Herman Gajardo P.