“12. Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 13. Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 14. Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.”
1 Juan 2:12-14
En estos versículos, el apóstol Juan direcciona e identifica a quienes van dirigidas estas palabras, y comienza dirigiéndose a sus hijos, a quienes tiernamente llama hijitos, estos son quienes han escuchado el evangelio y han creído en Cristo, pero se encuentran aún en los primeros pasos de su aprendizaje, a ellos les recuerda, para que nunca se olviden, que sus pecados han sido perdonados, que Dios escuchó su corazón arrepentido y los ha redimido.
En el versículo 13, Juan se dirige a los padres, físicos o espirituales, pues ellos tienen la responsabilidad de discipular a los nuevos convertidos, y además, porque ya conocen al que es desde el principio, ya han tenido una experiencia importante en sus vidas y saben como guiar a otros. Luego, el apóstol se dirige a los jóvenes y les anima a seguir firmes pues ellos ya han vencido al maligno, y el Espíritu Santo está activo en ellos. Al final del versículo Juan se dirige a los hijitos nuevamente y les dice “porque habéis conocido al Padre”, haciendo una clara alusión a la experiencia de salvación en ellos.
En el versículo 14, Juan les reitera a los padres; “porque habéis conocido al que es desde el principio”, y a los jóvenes les dice: “porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno”, animándoles a seguir firmes en el fundamento de la gracia que les ha sido dada, que continúen adelante. De la misma manera, Dios hoy nos habla y nos insta a seguir firmes y fieles, a pesar de las adversidades, Él sigue con nosotros a nuestro favor.
Pr. Herman Gajardo P.


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