“19. Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
20. porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.”
Hechos 5:19-20
La situación vivida por los apóstoles Pedro y Juan, es un tremendo ejemplo de lealtad y fidelidad a los principios enseñados por Jesús cuando estaba con ellos. El discipulado ejercitado por Cristo consistió en establecer principios y verdades del reino de los cielos, los cuales debían aprender los seguidores a través de la enseñanza directa de Jesús, y también viendo todo lo que el Señor hacía. Podríamos decir que muchas cosas aprendidas eran sólo teorías, y algunas actividades prácticas, pero Jesús mismo se encargó de decirles que ellos harían mayores cosas que Él, lo cual fue motivante para todos sus seguidores, pero solo con la llegada del Espíritu Santo sobre ellos, lo pudieron experimentar, y lo que ahora estaban viviendo era para establecer parámetros espirituales y doctrinales que no solo le servirían a ellos, sino también para todos nosotros, los que en este tiempo hemos creído.
En los versículos que leemos hoy, se describe la respuesta de Pedro y Juan, en relación a las amenazas recibidas por si continuaban predicando el evangelio de Jesucristo, y dice: “Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”, verdaderamente el Espíritu Santo los había llenado de poder y también de autoridad, pues sin titubear y sin miedo a las consecuencias, ellos decidieron obedecer a Dios y desestimar las amenazas que hasta el día de hoy persisten, pero el Espíritu Santo nos enseña lo que tenemos que decir y además nos guía a cómo enfrentar confiadamente las adversidades.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.