
“17. Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.”
Hebreos 13:17
Este versículo que leemos hoy, no necesita ninguna aclaración, pues el mensaje es claro, es una orden directa del Señor para cada uno de nosotros, no está escrito como una sugerencia, ni tampoco nos da otras alternativas a elegir, sino que dice claramente: “Obedeced a vuestros pastores”, de manera que nuestra reacción a esta enseñanza solo debe ser “obedecer”, quizás muchas veces no entendemos lo que nuestros pastores nos han pedido hacer, incluso tratamos de convencerlos con nuestros puntos de vista respecto a la orden recibida, de manera de evitar hacer o cumplir lo solicitado, y hasta sugerimos que esa orden mejor se la den a otro, pero la Palabra es explícita, y “debemos obedecer”, de manera que no tenemos otra alternativa, nuestra obediencia agradará a Dios, incluso más que cantarle y adorarle, pues Él escucha nuestro corazón, y si en nosotros hay falta de obediencia es un tremendo impedimento para llegar a su Presencia.
El versículo continúa diciendo: “sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas”; si Dios nos enseña que Él “tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros”, es también la premisa de nuestros pastores, y debemos estar sujetos a ellos nos dice su Palabra, pues ellos velan y se preocupan de nosotros, de manera de entender el propósito de Dios para nuestras vidas, pues ellos deben cuidarnos y enseñarnos como si debieran dar cuenta a Dios por cada uno de nosotros. Procuremos entonces sujetarnos a nuestros pastores y obedecerles, para que hablen bien y con alegría de nosotros al Señor.
Pr. Herman Gajardo P.


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