“21. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.
22. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.
23. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.
24. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
25. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo,
26. pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;”
Gálatas 3:21-26
Es necesario que estos versículos bíblicos debamos volverlos a leer, pues contienen una enseñanza clave para entender la base de nuestra fe, la cual nos lleva a salvación. En el versículo 21 hay una pregunta sobre si la ley es contraria a las promesas de Dios, pues sabemos que el cumplir toda la ley era algo absolutamente imposible, por lo cual estábamos todos destinados a la muerte eterna, por causa del pecado que nos impedía cumplir la ley y obtener la salvación, pero en el mismo versículo nos responde que “en ninguna manera” y nos aclara que si la ley nos pudiera vivificar, entonces la justicia sería por la ley, pero no es así.
En el versículo 22 nos aclara que “la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes”, con esto entendemos claramente que la promesa de salvación se cumple “por la fe en Jesucristo”, en el versículo 23 dice que “antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley”, o sea nuestra fe es Jesucristo, solo Él pudo salvarnos..!! Gloria a Dios..!!
Que tremenda enseñanza, pues los versículos 24 al 26, nos dicen que “...de manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”. Jesús vino a cumplir toda la ley (Mateo 5:17 lo explica), por lo tanto, nuestra fe se llama Jesucristo, Él es nuestro redentor, Él es nuestra salvación, Él es toda nuestra vida. Solo debes creer en Él.
Pr. Herman Gajardo P.


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