“3. Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,”

1 Pedro 1:3

Qué gran enseñanza nos entrega el apóstol Pedro, en este versículo que leemos hoy, las palabras que escribe, en esta su primera carta, sin lugar a dudas son inspiradas por el Espíritu Santo, y Pedro al entenderlas las deja por escrito porque es una verdad que todos debemos conocer. Pedro escribe: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”, una de las primeras revelaciones que tuvo Pedro, mientras estaba con Jesús, fue que él reconoció que “Jesús era el Cristo, el hijo del Dios Viviente“, y esa revelación no fue por su sabiduría o su destreza bíblica, sino porque el Padre se lo reveló, como lo dijo Jesús. Y ahora, cuando Jesús ya no estaba con ellos, en su primera carta, Pedro escribe con total seguridad y complacencia, que Dios y Padre de Jesús sea bendito.

Luego, el mismo versículo continúa diciendo: “…que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”, Amén..!!, Pedro nos enseña que fue por la gran misericordia de Dios, que ahora estamos en un nuevo concepto de vida, no como nuestra vana manera de vivir, sino ahora según el propósito de Dios, pues a través de la resurrección de Jesucristo nos hizo renacer para un esperanza viva, y ahora la eterna vida de Jesús mora en nosotros. Maravillosa gracia del Señor para quienes hemos creído en Él. Te invitamos a adorar a Dios con nosotros este domingo, contáctanos.

Pr. Herman Gajardo P.