“5. No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,”

Salmo 91:5

La Biblia contiene 365 veces la frase “No temas”, junto con sus variantes, o sea, para cada uno de los días del año hay una palabra que nos anima a no tener miedo, a echar fuera el temor, a confiar en la protección que Dios nos ha dado, a permanecer en su consejo y en sus preceptos, a habitar siempre bajo su cobertura, a no salirnos de debajo de sus alas donde estamos seguros. El versículo que leemos hoy, comienza diciendo: “No temerás el terror nocturno”, y al creer y obedecer esto, de inmediato trae paz a nuestra alma, a nuestro quehacer diario, a nuestro entorno de vida, de manera que podemos dormir tranquilos, sin sobresaltos, sin preocupaciones, sin miedo a nuestros pensamientos de incertidumbre, y su paz, que sobrepasa todo entendimiento, viene a nosotros, y dormimos tranquilos, relajados, y profundo.

Luego, el versículo agrega: “Ni saeta que vuele de día”, al despertar y enfrentar un nuevo día, nuestro enemigo, el diablo, seguirá tratando de dañarnos, de robarnos nuestro gozo y nuestra paz, pero aquí David nos conmina a no tener miedo de las acechanzas del enemigo, pues Dios sigue con nosotros, su protección continúa a nuestro alrededor, y aunque el enemigo siga tirándonos flechas, ni a usted ni a mí nos llegará. En el Señor estamos confiados, porque “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Salmo 118:6).

Pr. Herman Gajardo P.