“14. Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.
15. Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén.”
Tito 3:14-15
Las enseñanzas que encontramos en esta carta del apóstol Pablo a Tito, tienen una tremenda trascendencia, pues aún al día de hoy siguen vigentes, debido a que son consejos inspirados por el Espíritu Santo, para nuestro desempeño personal en nuestro trabajo en la obra del Señor, y además en cómo debemos influir en nuestro entorno. En el versículo 14 dice explícitamente: “aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad”, o sea nos está diciendo que debemos enseñar, de tal manera que los nuestros, los que dependen de nosotros, los que nos imitan, los que nos siguen, deben aprender “a ocuparse en buenas obras”, por lo cual debemos procurar, diligentemente, con presteza, con seriedad, con énfasis, que ellos al aprender de nosotros, pongan estas enseñanzas en práctica, y no sean solo conocimiento, considerando que el versículo termina diciéndonos: “para que no sean sin fruto”, pues el resultado debe verse reflejado en sus vidas.
El versículo 15 es el último párrafo de esta carta a Tito, y el apóstol Pablo se despide escribiendo: “Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén”, los cercanos a Pablo cuando él escribió esta carta quizás eran los convertidos al evangelio mientras Pablo estuvo encarcelado en Roma, quizás también eran personas que necesitaban esta enseñanza pastoral que hace el apóstol, al igual que nosotros hoy, y todos ellos se unen al saludo hacia Tito, y envían saludos a “los que nos aman en la fe”, y terminan rogando a Dios que su gracia también sea con ellos. Gracias Dios por tu gran amor.
Pr. Herman Gajardo P.


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