“1. No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
2. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
3. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”
Juan 14:1-3
Jesús ya sabía todo lo que tendría que padecer, también sabía la reacción que tendrían sus discípulos y todos sus seguidores, y una de las cosas que se sentía en el ambiente era el temor, la opresión del imperio Romano, incluyendo el pago de los tributos, la intervención del César en todo, hacía que los judíos se aferraran a Jesús, al ver su poder para hacer milagros, lo cual lo hacía ver como la opción salvadora a su precaria condición social, pero Jesús no había venido para salvarlos de los Romanos, Él venía a dar su vida para salvarlos de la muerte eterna, y no solo a ellos, sino a toda la humanidad, esto es a todos los que creen en Él.
Jesús, al ver su temor, y las conclusiones erradas que tenían en relación a su persona, les dice: “no se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”, Él les reitera que debe irse a la casa del Padre, donde hay muchas moradas, y les enseña que Él va a preparar lugar para ellos, y para nosotros, y les asegura que si Él se va, entonces: “vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”. Qué maravillosa promesa deja establecida Jesús..!! De manera que no nos preocupemos de qué va a pasar con nosotros acá en la tierra, pues ya no dependemos de un gobierno terrenal, sino de uno celestial..!! Jesús fue al cielo a preparar lugar para nosotros pues quiere estar con nosotros para siempre..!! Bendito amor del Señor..!!
Pr. Herman Gajardo P.


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