“9. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
10. Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor.”
Santiago 5:9-10
El apóstol Santiago, inspirado por el Espíritu Santo, a través de estos versículos que leemos hoy, nos enseña a “no quejarnos unos contra otros”, y de inmediato nos indica el porqué: “para que no seáis condenados”; si analizamos esto, nos daremos cuenta que la finalidad de esta enseñanza, es preservar nuestra vida, esta nueva vida que Dios, por su inmenso amor, nos ha dado a través del sacrificio de su hijo Jesucristo, pues para mantenernos dentro de su camino debemos dejar atrás nuestra vana manera de vivir, y obedecer sus preceptos y sus mandamientos, y Dios mismo ha prometido estar con nosotros todos los días, para guiarnos y llegar hasta el final que Él tiene para nosotros.
El versículo 9 termina diciéndonos que Dios, como juez Justo, está delante de la puerta, y está pendiente de nosotros, y su justicia debe cumplir, pero tenemos un abogado que intercede por nosotros a Jesucristo, Gloria a Dios..!!, por lo mismo, el versículo 10 nos insta a tomar como referentes a los profetas del Antiguo Testamento, quienes llegaron a ser para nosotros “ejemplos de aflicción y de paciencia”, y a pesar de las adversidades y desavenencias, no se quejaron y siguieron adelante sin transar su ministerio pues hablaban en el Nombre del Señor. Hoy nosotros, en este tiempo que nos ha tocado vivir, debemos hacer lo mismo, y sin quejarnos de nada ni de nadie, sigamos en pos de las pisadas del Maestro.
Pr. Herman Gajardo P.


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