“25. Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.”

Colosenses 3:25

Al leer este versículo de hoy, nos damos cuenta que, Dios siempre está en control de todo, y que nada pasa desapercibido para Él, Dios está atento a las injusticias, y también tiene un pago para ellas. El versículo dice: “Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia”, y esto lo enseña para que nosotros nos demos cuenta que, si obedecemos sus mandamientos y preceptos, y nos dejamos guiar por Él, en todo nos irá bien, y alcanzaremos sus promesas de bendición, pero, el que actúa injustamente, no se quedará sin las nefastas consecuencias de su actuar, y el versículo nos dice que “recibirá la injusticia”, o sea la maldad aplicada en sus decisiones, tarde o temprano, lo afectará a él mismo. Por lo cual, debemos poner mucho cuidado en nuestro proceder, que lo que hagamos, y o lo que digamos, sea conforme a lo que Dios espera ver en nosotros.

En la carta a los Hebreos 12:1, leemos: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos”, dándonos a entender que estamos constantemente observados en nuestro comportamiento diario, pues de todo tendremos que dar cuenta. El versículo que leemos hoy, termina con la siguiente declaración: “porque no hay acepción de personas”, enfatizando con esto, que Dios no hace distingos, que Él no tiene preferencias, pues Él es Dios Justo, y su justicia es la misma para todos, que Él no medirá cuánto esfuerzo pusimos en lograr algo, Él pesará la integridad de nuestro corazón, pues el Evangelio recibido tiene que ver con dejar nuestra pasada manera de vivir y dejarnos guiar por sus preceptos, y en total obediencia y dependencia de su Palabra.

Pr. Herman Gajardo P.