“4. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; 5. pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.”
1 Pedro 4:4-5
El apóstol Pedro sabía perfectamente de lo que estaba hablando, pues él fue parte de aquellos que sin esperanza estaban dispuestos a cualquier cosa para sobresalir y jactarse después de sus malas costumbres, pero un día un hombre muy especial subió a su barca, después de una mala noche de pesca, y lo que Pedro escuchó y vió cambió toda su vana manera de vivir, y lo dejó todo para seguir a Cristo. En el versículo que leemos hoy, Pedro totalmente regenerado, e inspirado por el Espíritu Santo, nos enseña y exhorta a sopesar lo que éramos sin Cristo, versus una nueva vida dependiente del Señor, y en el versículo 4, nos escribe: “A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan”, y esta enseñanza, sigue totalmente vigente para nuestros días, por lo cual debemos estar conscientes, sobrios, y en paz, para discernirlo todo espiritualmente.
Luego, en el versículo 5, nos dice: “pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos”, un día tendremos que dar cuenta de cada una de nuestras acciones, sean buenas o malas, pero ninguna buena nos podrá dar acceso al perdón y a la vida eterna, pues lo único que nos salva es el creer en Jesucristo el hijo del Dios viviente.
Pr. Herman Gajardo P.


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