“41. Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.

42. Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.”

Hechos 5:41-42

Frente a las circunstancias adversas, es normal que nos desanimemos, y que nuestro carácter nos juegue una mala pasada, pues en esas instancias tomemos malas decisiones, y dentro de nosotros la impotencia de sentirse presionado por la incertidumbre de no saber hasta cuándo durará el sufrimiento nos agobia y hasta deprime, pero al leer el versículo de hoy, que dice: “Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre”, cambia totalmente nuestra perspectiva de vida frente a lo adverso, pues la dicha de tener la unción del Espíritu Santo en nosotros , nos hace ver y enfrentar todo problema con la seguridad que si Dios está con nosotros, todo va a estar bien, y si llegamos a experimentar burlas y persecuciones por causa de Cristo, será un privilegio el padecerlas, y estaremos gozosos, pero esto no será una realidad si no tenemos al Espíritu Santo en nuestra vida.

La importancia de contar con la unción del Espíritu Santo sobre nosotros, es vital e imprescindible, pues de lo contrario solo se transformará en un inusual esfuerzo personal por cumplir con lo que la Palabra nos enseña, y además nos entrega los ejemplos de lo vivido por los primeros cristianos, por lo cual el versículo 42, que leemos hoy nos dice: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”, pero si tú no tienes esa pasión por compartir el evangelio, es porque necesitas conocer en intimidad, e integridad de corazón, al Señor Jesucristo. Contáctanos, y te ayudaremos.

Pr. Herman Gajardo P.