“13. El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad.
14. Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida,”
Hechos 3:13-14
Estos versículos que leemos hoy, son el inicio del discurso que Pedro da ahora, en el pórtico de Salomón, donde se había reunido mucha gente por causa del cojo que había sido sanado. Pedro aprovecha la oportunidad e inspirado por el Espíritu Santo, comienza a increpar a los oyentes, los cuales habían estado presentes en el proceso de juzgamiento y crucifixión de Jesucristo, y les dice: “a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad”, recordando los detalles vividos por Jesús cuando estaba en manos de Pilato, y éste, les da la opción de liberarlo, pero finalmente, por votación popular, deja libre a Barrabás, y los increpa duramente al decirles: “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida”.
Muchas veces nuestro accionar, en momentos candentes, trae secuelas, o consecuencias que no las pensamos en el momento, pero a pesar de eso, a pesar de nuestras malas acciones, Dios, que nunca pierde el control de todo, utiliza nuestro mal proceder para luego hacernos ver nuestras falencias, y también para que nos demos cuenta que sin Él solo existimos, pero no tenemos vida. Por lo cual debemos recapacitar en nuestras acciones, y si no estamos bien, ponernos a cuentas con Dios, y Él tendrá cuidado de nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


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