“4. por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;”
2 Pedro 1:4
En el versículo de hoy, el apóstol Pedro continúa con su tremenda enseñanza, y escribe: “por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas”, refiriéndose explícitamente a las cosas que Dios nos ha dado mediante el conocimiento de Él, y por lo cual, todas sus preciosas promesas se cumplen entre nosotros. Es maravilloso experimentar sus promesas de bendición, las cuales son parte del plan de Dios para cada uno de nosotros, los que creemos en Él. Luego, en el mismo versículo, leemos: “para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina”, Amén..!!, o sea, el disfrutar sus promesas en nuestra vida, nos hace parte de su naturaleza divina, cumpliéndose el propósito de Dios de habitar entre nosotros.
Después, el versículo agrega: “habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”, con esto entendemos que, no se trata de solo disfrutar de sus promesas, sino también de dejar atrás nuestra pasada manera de vivir, rechazando y alejándonos de la corrupción que rige en el mundo, a causa del pecado de concupiscencia que acecha, seduce y engaña a las personas. Por lo cual, debemos aferrarnos a sus promesas y vivir de acuerdo a lo que ahora somos: Hijos de Dios.
Pr. Herman Gajardo P.


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