“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.”

‭‭Juan‬ ‭10:27


Vivimos un tiempo tan extremo que creo que la fragilidad ha tocado aún hasta a los más fuertes. Cada día es un desafío al enfrentarnos en distintos aspectos, pues el mundo genera cada escenario y distintos pensamientos que la razón hace ver que son certeros y hacen querer amoldar toda esta normalidad de un tiempo moderno, es algo silencioso y a la vez fuerte porque la modernidad, el temor y la estabilidad terrenal, te cambia tu concepto natural y tu vida comienza a actuar bajo esto, que si lo reconocieras con todo tu corazón te darías cuenta de que estas llamando a lo malo bueno y haciendo nula nuestra Fe y verdadero propósito de vida.


Hay dos opciones en esta vida, una es seguir aquello que está agradando y acomodando tu vida a sentirte seguro y viviendo lo que es Justo, fácil y placentero de acuerdo a tu buen pensamiento (camino ancho). Y la segunda es entender que vivir en la Fe de Jesucristo, comprendiendo día a día que ya no vives para ti mismo, sino que vives para aquel que te rescato de las tinieblas y que redimió tu alma por su gran sacrificio en la cruz para Vida Eterna. Esto literalmente es para valientes que enfrentan una vida de Cristianos en medio de un mundo que se opone a Dios y a sus verdaderos hijos (camino angosto).


Sobrevivir y vivir a estos tiempos es coraje en tomar tu cruz cada día, negarse a si mismo y seguir a Cristo, en lo cual no hay pensamiento mundial que pueda regirte, ni menos tu pensamiento bueno, el cual siempre estará inclinado a satisfacer tu razón. En lo adverso, en lo difícil, en la alegría, en los triunfos, en enfermedad, en pandemias, como también en dolorosas pérdidas, el Buen Pastor es el único que apacienta el Alma para bien, y forjar ahí sus palabras de vida para llenarlo todo.


¿Que haremos verdaderamente por seguir la Voz de Dios con sus preceptos, sus mandamientos, y su tremenda Gracia y Misericordia sean a lo que siempre se incline nuestra vida?, porque de verdad sin Él no somos nada, todo es basura ante la Obra Grandiosa de Jesucristo para Salvación y Redención de nuestra Alma.

Debemos oír su voz, debemos obedecer con urgencia su dirección, su Espíritu Santo nos vivifique y todo su Amor nos contriña a caer rendidos a su voz, pase lo que pase. Es ahí donde está la Vida, digan ls que digan estos tiempos, lo que se promulgue en las leyes, en medio de falsos maestros y profetas, en la plena degeneración del pecado, en la fuerte anarquía al sistema y a Dios. Pues todo se está cumpliendo conforme a las Escrituras y se cumplirá en su totalidad la “Palabra de Dios”, porque su Soberania, Propósito y Reino es sobre todo. El mundo pasará pero sus Palabras no pasarán.


No seamos sabios en nuestra propia opinión, tampoco inclínemos nuestra vida a lo que dice nuestro corazón porque el corazón es engañoso. La verdad es que debemos considerar todo lo que somos y vivimos primero de acuerdo a la voluntad de Dios ya qué haciendo esto sin apartarnos ni a derecha ni a izquierda seremos prosperados y todo saldrá bien (Josué 1:8). El centro de nuestra vida es Dios y no el hombre, la iglesia debe estar santificándose, porque espera al Amado. Nunca debemos olvidar que “El que persevere hasta el Fin ese será salvo” (Mateo 24:13).


En fin, el Buen Pastor conoce sus ovejas, sus escogidos y amados, y en medio de todo, aunque fallamos, no se resisten ante su voz y tan Grande Amor del Amado porque ahí esta la Esperanza de Vida, Plena y Eterna.


Natalia Gajardo González

Templo de Adoradores CORBÁN