
“18. Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, y me fortaleció,
19. y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.”
Daniel 10:18-19
Dios envió un Ángel para darle la respuesta que Daniel esperaba y el relato indica que cuando le tocó fue fortalecido. Hoy estamos viviendo días en que nuestras fuerzas flaquean y necesitamos un toque del Señor para ser fortalecidos. Pero Dios va más allá de lo que pedimos o esperamos, y nos dice: “muy amado”... en medio de las circunstancias adversas Dios nos recuerda que nos ama... y agrega: “No temas”... y nos da de su paz y nos da instrucciones precisas para cambiar nuestra situación: “esfuérzate y aliéntate”... y nuestras fuerzas vuelven... y nos volvemos a poner de pie... y nuestros oídos se disponen a escuchar sus direccionamientos... y la paz vuelve... y la acción vuelve... y seguimos adelante.
El Príncipe de Paz está con nosotros.
Pr. Herman Gajardo P.


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