“12. Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.

13. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.

14. Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

15. Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.”

Éxodo 33:12-15


Una de las cosas más importantes que usted y yo necesitamos tener presente, es que lo más trascendental en nuestra vida de dependencia de Dios es tener la seguridad que Él está con nosotros. Dios es Dios y es necesario que le conozcamos tal como Él es. Lo lamentable es no conocerle y vivir engañados bajo nuestros conceptos de religiosidad tratando de hacer obras para dejar legados y ser referentes de lo que somos capaces de hacer, y no nos damos cuenta que eso no es lo que agrada al Señor.


Los versículos que leímos hoy, nos recuerdan una situación vivida por Moisés cuando guiaba al pueblo por el desierto, rumbo a la tierra prometida. Dios habla con Moisés y le dice que Él cumplirá con lo que se comprometió hacer y que enviará a su ángel para que fuera delante del pueblo, protegiéndolo y haciéndole ganar sus batallas, y ocupar la tierra que Él les prometió darles al sacarlos de Egipto, pero que “Su Presencia no iría con ellos”.


El engaño del enemigo es hacernos creer que conocemos a Dios y que Él nos ayudará en todo lo que le pidamos, aunque su Presencia no esté con nosotros, induciéndonos a apreciar las cosas, los éxitos, y no a “Su Presencia”, pero Moisés le dice al Señor que si “Su Presencia no iría con ellos, entonces él y el pueblo no avanzarían y que preferirían morir allí”. Y esto es lo que necesitamos saber y entender, como Moisés, “si tu Presencia no va conmigo, no nos saques de aquí”, lo que importa es su Presencia, todo lo demás es vanidad.


Pr. Herman Gajardo P.